Los hechos éticos que ignora la ciencia

Aceptemos por un momento que solo nos podemos ocupar de hechos y solo de hechos y que por este motivo las valoraciones éticas son solo sombras conceptuales que no se corresponden con ningún dato de la realidad. Sin embargo, ¿qué es un hecho? Se puede decir que un hecho es un dato, una cierta información dada a nuestro intelecto o bien se puede decir que un hecho es una acción concreta, un acontecimiento. Adoptemos esta definición, más ajustada a la etimología que aquella, y digamos que un hecho es el producto de una acción, un resultado en el desenvolvimiento de una acción, un acontecimiento dentro del circuito de un acontecer.

¿Acaso necesitamos agregar algo más aquí, por ejemplo, que un acontecimiento solo es efectivamente un hecho si es que no depende de nuestra voluntad, si es un acontecimiento que se nos da exteriormente y no dependiendo de nuestra propia actividad? Esto último no es sostenible, porque implicaría afirmar que nosotros no somos productores de hechos, y eso sería como decir que la historia, la técnica, nuestras biografías, solo lo son en la medida en que somos objetos de la historia, de la técnica, de nuestra propia biografía, una afirmación a todas luces absurda, porque en cuanto a la historia de la humanidad, su desenvolvimiento técnico y la biografía de sus individuos, sobre todo de sus individuos destacados, los propios seres humanos deben ser considerados sujetos, productores, autores privilegiados.

De modo que no solo hay hechos que se nos presenten sin más, exteriormente, sino también hechos que nosotros mismos producimos y continuamos produciendo. Y cuando se dice que la ciencia, sobre todo la ciencia natural, se ocupa de hechos y solo de hechos en realidad lo que se dice es que se ocupa de los hechos que se nos imponen exteriormente, que se nos dan independientemente de nuestra voluntad, quedando de este modo reducida la conceptualización del concepto de hecho a hecho independiente de la voluntad, a hecho objetivo, a hecho respecto del cual somos meros receptores pasivos, meros recipientes…hechos para cuya captación supuestamente debemos colocarnos en plan de una pura objetividad, una pura receptividad EVITANDO TODA SUBJETIVIDAD.

La distorsión del concepto de hecho obedece pues al ideal de objetividad, de una manera poco clara pero que pretendo de alguna manera desenmascarar aquí. Por supuesto que tratándose de las ciencias naturales tal distorsión no obsta a la sistematicidad del pensamiento alli implicado, pero si comienza a obstar en cuanto se pasa de las ciencias naturales a las ciencias psicosociales, pues en cuanto esto ocurre la pretensión de objetividad se vuelve un rudo obstáculo innecesario y el concepto de hecho como acontecimiento impuesto, como determinacion recibida, impide comprender el papel de lo auténticamente subjetivo ya sea en lo comunitario, ya sea en el desenvolvimiento individual, ya sea en la historia, buscándose muchas veces causas rígidas subintelectuales para lo que al fin y al cabo es el desenvolvimiento de un ser pensante, de un sujeto autoconciente, ya sea a nivel histórico, a nivel comunitario o a nivel individual (¿no es esta actitud la que caracterizó al materialismo histórico o a Freud en la fundación del psicoanálisis?).

La espiritualidad es sacrificada a la objetividad, y el individuo, la comunidad, los pueblos, son vistos en primer lugar como objetos de determinaciones y solo en segundo lugar y con cierta pena por la pérdida de control y objetividad que esto implica, como agentes impredecibles, espontáneos, libres, creativos, de su propio desenvolvimiento, como determinantes y no solo como determinados. Pero si evitamos la reificación del sujeto entonces no solo debemos permitirnos hablar de acontecimientos que se nos dan sino de los acontecimientos que nosotros mismos producimos y fijémonos bien en esto: Lo que se nos presenta, los hechos que nos determinan exteriormente, solo se nos presentan en la interacción entre nuestras subjetividades y el Mundo, y en esta interacción nosotros somos autores de la modificación de ese Mundo por medio de la técnica, de la comunicación, del pensamiento, de modo que finalmente nuestro determinar al Mundo media en sus determinaciones, de modo que no se nos presenta como un pura actividad nunca sino como un objeto que reacciona ante nuestro proceder…el Mundo no solo nos cambia sino que nosotros cambiamos al mundo que nos cambia, y en este retroactividad entre nosotros y el Mundo no hay ya un mero Mundo ante el cual somos una pura receptividad, sino que lo que hay es un M/mundo, un mundo según nosotros, en juego con nosotros y con el que nosotros jugamos.

No hay puros acontecimientos determinándonos sin que nosotros nos autodeterminemos en ellos ni el hacer humano puede considerarse separadamente de lo que nos hace humanos.

Al rebasar el ideal de objetividad podemos entender que los hechos que nos atañen incluyen y se encuentran impregnados por nuestra actividad y esta actividad no solo es técnica o comunicacional sino también, y por sobre toda las cosas…ética, es decir, una actividad en la que no hay meros individuos existentes por separado sino la interacción de personas que deben encontrar JUNTAS un mundo, otro mundo más en la continuidad de los mundos con que jugamos en el M/mundo, evitando la arbitrariedad técnica, la arbitrariedad comunicacional, la arbitrariedad de lo humano con lo humano, girando en torno al gran acontecimiento: NUESTRA CONVIVENCIA. ¿Acaso esto no es fundamentar la ética en los hechos…incluyendo lo hecho y lo deshecho?

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9 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:14:13

    Los resultados de la investigación científica no lo constituyen la mera acumulación de conocimientos…conocimien​tos que por otra parte no son tales sino para una conciencia que conoce. La ciencia es un acontecimiento social, una actividad mental, un hecho subjetivo de la vida humana, y ello es simplemente lo que la hace susceptible de valoración ética.

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  2. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:16:42

    La ciencia íntegra no es ese esperpento no-ético mutilado al que lo reduce el proyecto cientificista. Comprender que la imagen del cientifico que observa la naturaleza sin compromiso ético con la humanidad que encarna no solo no es un ideal valioso…sino que es un ideal peligroso, será un gran paso para que la comunidad científica se comprometa con los fines humanos y deje de servir como lo hace hoy bajo la suposición de su neutralidad…a los fines particulares del poder estatal o empresarial.

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  3. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:17:46

    No hay practica cientifica, no hay investigación científica sino hay una comunidad científica. Es decir, la ciencia es desde su raiz una actividad social humana…y en cuanto tal ella se encuentra situada dentro del alcance del juicio ético tanto en sus prácticas como la orientación de su investigación como en sus finalidades aunque el cientifico o la comunidad científica pretendan ausencia de fines o sometimiento de su actividad a fines externos.

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  4. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:19:01

    Supongamos que un grupo de científicos avalados por toda la comunidad científica decide investigar sobre el efecto del frío intenso sobre el cuerpo humano. Si este grupo de científicos basara su postura investigativa en lo que ustedes afirman: que el campo de la ciencia y el campo de la ética son disjuntos y que por lo tanto la decisión de investigar usando seres humanos vivos sobre este fenómeno (en realidad esto se hizo en la Alemania nazi)…no es una decisión que deba tomar éticamente la propia comunidad científica, entonces quizás pongan en manos su decisión de un estado totalitario (es lo que sucedió) o en manos de una empresa privada. Supongamos que estos experimentos se llevan adelante sacrificando un par de docenas de personas pero de los mismos se obtienen CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS que ensanchen el corpus cognoscitivo de la ciencia…¿Acaso estos conocimientos no estarán enlazados indeleblemente con los procedimientos y decisiones que se tomaron, con los homicidios que se cometieron para obtenerlos?

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  5. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:20:18

    En realidad el surgimiento de la nanotecnología, de la biotecnología, etc. ha puesto inevitablemente a los científicos en la encrucijada de someterse a comités de ética, pero esto no es suficiente…no es suficiente porque lo que imperiosamente se necesita es un compromiso ético de los cientificos en lugar de su actual obsecuencia con intereses privados corporativos, intereses militares, etc. No es cierto que los cientificos puedan trabajar asépticamente fuera de los lineamientos de los poderes o intereses a los que sirven…su investigación se orientará siempre de acuerdo a resultados deseados, ya sea orientada según el lucro corporativo empresarial o ya sea orientada militarmente hacia la destrucción de seres humanos, etc. La comunidad científica tiene hoy dia una postura mayoritariamente servil y rastrera con respecto a los poderes e intereses implicados en la financiación de sus investigaciones.

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  6. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:26:53

    Decir que la investigación científica solo genera resultados teóricos es otro de los mitos de los objetivistas…la ciencia genera técnicas, tecnologías, instrumentales durante el curso de sus investigaciones, como resultado de ellas y al servicio de las mismas…es decir, ciencia y desarrollo tecnológico constituyen un circulo de retroalimentación constante. Por eso los objetivistas extienden sistemáticamente la sombra de la neutralidad científica para hablar de neutralidad de la tecnología…Por supuesto que esto es aún más indefendible…pues una metralleta dificilmente es neutral.

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  7. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:27:45

    Es cierto que pueden obtenerse conocimientos prácticos o resultados prácticos de manera no sistemáticamente teorizada. En ese sentido podemos entender la ciencia como una sistematización teórica de la praxis…pero no como una teoría separable de la misma y de sus consecuencias, como una pura teorización distinguible de sus aplicaciones.

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  8. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:28:41

    La actividad científica es una actividad social inextricablemente ligada a decisiones que no carecen jamás de una connotación ético-política y resultados prácticos directos que afectan a la vida humana y la necesidad de que la comunidad científica asuma su responsabilidad frente a la comunidad y la humanidad en general como hacedora y destructora.

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  9. fernando-g
    jul 15, 2011 @ 04:30:10

    “Un ser humano vivo puede ser un objeto de experimentación científica aún contra su consentimiento” ¿Es esto objetivamente cierto? Respuesta: Si, si excluimos de las condiciones de objetividad los límites éticos, que son condiciones no meramente subjetivas sino objetivas de delimitación de lo que se puede o no se puede hacer científicamente. Ninguna actividad científica que medre contra la libertad y la vida de las personas es otra cosa más que actividad criminal…y ciertamente el crimen científico es posible.

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