Breve fundamentación lógica de la ética

El gran problema de la ética es la determinación lógica de la escala
de valores para lo cual propongo lo siguiente:

1-La ética solo es objetivable a través de la formulación de unas
determinadas normas de existencia humana. Esta formulación, en leyes
y en la constitución del estado, exige la elección de una
determinada escala de valoración de las acciones y sus posibles
fines por la cual una acción de mayor valor tendrá prioridad en su
concreción práctica respecto de otra de menor valor. La ética es
tanto subjetiva como objetiva, por lo tanto, pues es subjetiva desde
el punto de vista de la elección de la escala de valores pero es
objetiva desde el punto de vista de la institución legal y estatal
que conserva esa elección para la convivencia.

2-La ética no es posible pues sin una elección libre de la escala de
valores que habrá de reflejarse en la constitución de la ley y el
estado. De modo que la libertad es su primer fundamento necesario.
Sin libertad no hay ética y esto quiere decir que un primer fin a
considerar en la acción humana ética es justamente la conservación y
amplificacion de tal libertad. No hay ética sin libertad y ello
significa que en toda escala de valores logicamente establecida se
situará la libertad como valor supremo. Pero a su vez esta libertad
de elección, que es la libertad personal, la libertad
autodeterminante, no es posible sin la vida personal misma que la
despliega y a la cual despliega. No hay libertad personal si no hay
vida personal. Sin embargo, aunque hubiese vida, si esta vida no es
autodeterminante, no es vida personal. De modo que libertad y vida
personal son mutuamente fundantes. Asi, podemos concluir aquí que
los valores supremos a tener en cuenta en cualquier escala ética de
valores son la libertad y la vida personal…O en resumidas cuentas,
toda ética auténtica y logicamente establecida tiene como supremo
valor el valor de la persona. Si asi no fuera, si se subordinara la
persona y su libertad a otros valores, con ello se subordinaría los
propios fundamentos de la ética a fines que solo pueden ser
secundarios, deformando y falsificando la ética.

3-La gran opción no plenamente determinable es la elección entre la
vida personal y la libertad personal. Algunos, en ciertas
situaciones, preferirán sacrificar la vida a la libertad, y otros,
en otras situaciones o parecidas, preferirán sacrificar la libertad
a la vida.

4-Supongamos finalmente, por el absurdo, que se pretende una acción
ética que subordina la libertad y la vida personal a otro valor X.
Entonces, al concretar acciones dirigidas a fines determinados por
ese X valor, por esa X valoración, se sacrificará en ciertas
ocasiones la libertad o la vida personal y con ello se sacrificarán
los fundamentos éticos de esa misma acción.

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7 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Paulemico
    Nov 15, 2010 @ 23:07:45

    Muy interesante el planteamiento, “La subordinación de cualquier valor por encima de la libertad y la vida personal, es antiético” Pero qué sucede, cuando ¿no hay elección de la persona (no tiene libertad) de subordinar otros valores por encima de la libertad y la vida personal?

    Responder

    • fernando-g
      Nov 16, 2010 @ 10:10:10

      Si una persona no tuviera siquiera la elección de elegir su propia libertad en primer lugar, si estuviera sujeta sin elección a aquello que la esclaviza de esta manera…pues las condiciones éticas no estarían dadas…es decir, estarían más bien dadas las condiciones de una esclavitud mental o moral o económica o cualquier otra…En todo caso también puede suceder que una persona elija la esclavitud y esta es una situación mucho más oscura desde el punto de vista ético y mucho más frecuente.

      Un saludo cálido, Fernando Gutiérrez Almeira

      Responder

  2. Enrique Francklin Echegoyen
    Nov 24, 2010 @ 18:26:00

    Vamos por la ética, entonces, podríamos definirla ?, situarla entre postulados?, describir sus contenidos?, agruparla en modalidades?
    Quien se anima a teorizar, epstemologizar e ideologizar esas éticas?
    Debemos estar encadenados a un esquema nocional y conceptual cada vez que nombramos a alguien-persona-y lo juzgamos o alabamos por un supuesto acto de ética. Si que la ética es de personas, pero si es de personas y para mi no de códigos redactados y pactados por grupos de personas-entre personas- .La ética o lo que decimos y creemos en forma compleja y abstracta, que le llamamos ética, es altamente íntimo y entra y sale de nosotros, desde nuestro pensamiento, existe aún sin libertad ,más aún, sin libertad de morir. El esclavo puede producir ética y seguir esclavizado, el guerrero puede matar combatiendo en forma sanguinaria y producir ética.
    Y quizás en estas cosas se puedan leer de otra manera, a mi me parece màs como una esencia del ser y no como principios o conceptos, los principios como tales tienen fin, en cambio esa esencia íntima humana de la ética siempre está.
    Primero es la esencia como decía Spinoza, la existencia o sea el -entre humanos- es después.
    Qiuzás también desde el pensamiento de Spinoza y tambièn de Joung, podría decirse :ser es llegar a ser como uno realmente es.

    Saludos E.F.E

    Lo ético como se dice, no puede estar escrito como carta magna, ni como ley ni como norma ni como código de algunos especialistas o gobernantes o jurisconsultos, cualquier denominaciòn o encasillamiento ofende y malversa el sentimiento ético, singular, único para cada ser humano.

    Responder

    • fernando-g
      Nov 24, 2010 @ 23:32:32

      Primero que nada, Enrique, en cuanto a la definición de la ética…

      Tantísimas veces se confunde ética y moral y esa confusión tiene, claro, antiguos motivos históricos. Para distinguirlas es necesario notar que mientras la moral se basa en la costumbre, en la tradición, en el condicionamiento muchas veces en alto grado irracional que va generando la comunidad sobre la conducta de los individuos y que sus autoridades racionalizan con el paso del tiempo…la ética es originariamente subjetiva, parte de la disposición del individuo a actuar según su propia concepción de lo que debe ser su propia conducta y exige, por lo tanto, no una racionalización de las costumbres o los condicionamientos sociales, sino una investigación personal de ese deber ser, una reflexión tendiente a la determinación lo más auténtica posible del mismo.

      De modo que estoy de acuerdo contigo en que la ética se funda en la persona pero no en la persona “encadenada” a conceptos, o costumbres o a lo “consabido” sino en más bien en la capacidad personal para elegir libremente una conducta debida y adoptarla responsablemente.

      Por supuesto que la resolución de una conducta debida y su adopción, al tener que decidirse en lo personal, acontece en el ámbito de la intimidad, de lo privado, pero no por un efluvio emocional o sentimental sino por razonamiento, por aplicación de la inteligencia…sin que esto obste a la permeabilidad de lo que se razona con emociones y sentimientos.

      Y por último no veo que la ética por todo ello esté condenada a una subjetividad irrestricta que impediría su diálogo con los aspectos sociales-convivenciales de la existencia humana. Por el contrario, asi como el razonamiento acontece siempre en un diálogo más o menos directo con los demás intelectos, así también las resoluciones éticas acontecen en el seno de lo convivencial sobre la base de una primera y fundamental decisión necesaria para que ello suceda: el respeto mutuo, el deseo de convivir pacíficamente. Y esto conduce no a la moral, no a la imposición de una normatividad autoritaria, no a la fuerza de la costumbre, sino a la concordancia en reglas para convivir…y esto es lo que DEBEN SER las leyes.

      Saludos y gracias por tu comentario, F

      Responder

  3. Paulemico
    Nov 25, 2010 @ 06:57:24

    Interesante la discusión, la cual, me da pie para comentar lo siguiente. Hace un par de días, platicando con una amiga sobre la diferencia entre moral y ética, salió el tema de “los comités de ética”. Ella decía que era una contradicción su existencia, ya que la ética es totalmente subjetiva e individual, yo planteaba la posibilidad de una “consensuación” de las prácticas éticas de los grupos, y es decir, la ética de los mexicanos, la ética de los médicos, la ética de los taxistas, etc. ¿Qué puedes decir al respecto?

    Por cierto, la cuestión de la elección de la esclavitud, la cual calificas de oscura, y frecuente (en lo que coincido), es un asunto muy interesante. Mi profesora de Psicofisiología aplicada a la Educación, y de, Psicopatología del escolar (ella es psicoanalísta de formación), comentaba muy seguido de “La dicha en la Esclavitud”, tema que por motivos de tiempo en clase, nunca pudimos agotar…

    Un saludo y gracias por enlazarme en tu blog, igual ya enlace tu interesante blog en el mio.

    Responder

    • fernando-g
      Nov 25, 2010 @ 15:50:34

      Con respecto al primer punto…quienes afirman que la ética es puramente subjetiva creyendo que con ello contribuyen a la mayor liberalidad posible en la conducta, no hacen otra cosa que dar la palabra a un relativismo ético caótico que termina alimentando justamente aquello que constituye el extremo opuesto (pues los extremos se juntan)…el autoritarismo como respuesta a la falta de canon ético. Es justamente uno de los argumentos usados repetidamente por Hitler en su propulsión del nazismo aquel que señala la necesidad de un mando fuerte y sano (moralmente sano) para contrarrestar la subjetividad en materia de conducta individual.

      Encontré el texto que mencionabas (“La felicidad en la esclavitud” Jean Paulhan)…y que no conocía…aquí tengo un enlace y transcribo un interesante fragmento que seleccioné…

      LA FELICIDAD EN LA ESCLAVITUD (ENLACE)

      “Es extraño, pero la felicidad en la esclavitud pasa hoy en día por ser una idea nueva. Ya no exis­te el derecho de vida y de muerte en las familias, ni los castigos corporales y las novatadas en los co­legios, ni correctivos conyugales en los matrimo­nios y hoy se deja pudrir tristemente en los calabo­zos a los hombres que en otros siglos morían orgullosamente en las plazas públicas, decapitados. Hoy ya no infligimos más torturas que las anónimas e inmerecidas. Aunque también son mil veces más atro­ces. Ahora son los habitantes de toda una ciudad los que se asan de una sola vez en un bombardeo. El excesivo mimo del padre, del maestro o del aman­te se paga con la lluvia de bombas, la rociada de napalm o la explosión del átomo. Es como si en el mundo existiera cierto equilibrio misterioso de la violencia por la que nosotros hubiéramos perdido el gusto y hasta el sentido.”

      La oscuridad que envuelve la felicidad del esclavo es la que deriva de su origen pulsional…el deseo humano también puede recibir satisfacción a través del sadomasoquismo moral, de la destrucción, de la autodestrucción, de la flagelación y la autoflagelación…Todo depende de la formación del carácter…si este es enderezado hacia una autocomplacencia en la potencia del propio psicosoma puede evitarse ese derrotero…pero si es torcido hacia el sentimiento constante de la propia impotencia, de la frustración vital, entonces esa rigidez impotente que tiende a nulificar la voluntad se puede volcar tanto en el reclamo sin fueros de la omnipotencia sádica o de la potencia masoquista.

      Recuerdo siempre que lo peor del canibal de Rotemburgo no fue él mismo sino el hombre que se le ofreció como víctima y que participó de la antropofagia consumiendo SU PROPIO CUERPO. Aquí transcribo la escena perversa:

      “En el chat (Armin Meiwes, el cánibal de Rotemburgo) conoció a Bernd Jürgen Armando Brandes, un ingeniero de Berlín. Bernd se declaraba bisexual y la violencia y la tortura formaban parte de sus rituales sexuales cotidianos. Se citaron primero durante un fin de semana donde pusieron a prueba sus instintos caníbales. Tras la despedida en la estación, Brandes lo pensó mejor y llamó a Meiwes para que lo recogiese. Quería probar otra vez.Tras varias horas de conversación, Brandes quiso que el caníbal le amputase el pene. “¡Córtalo de una vez!”, dijo la víctima. Con gran cantidad de alcohol y medicamentos, ya no sentía dolor. BERND INGIRIÓ SUS PROPIOS GENITALES. Meiwes cortó el pene en dos trozos y los cocinó para ambos.”

      Es notorio que el más retorcido de ambos monstruos no fue el victimario sino el victimizado…que fue capaz de autocanibalizarse en un acto que lleva al límite el deseo de autodestrucción.

      Saludos, F

      Responder

  4. fernando-g
    Nov 25, 2010 @ 15:54:10

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