El Universo como Juego Infinito

¿Qué puede significar concebir el universo como un juego infinito? Un juego infinito, a diferencia de un juego finito no puede tener como finalidad un fin…de modo que un universo concebido como tal juego es un universo con una finalidad sin fin. Pero todavía más…la finalidad de un juego infinito solo puede ser la finalidad de jugarlo, esto es, el simple juego como meta que se desarrolla o como desarrollo de la meta…la meta desarrollada, el desarrollo brindando continuamente su resultado, su meta. Esto quiere decir que en un universo-juego no puede suponerse ninguna instancia privilegiada excepto aquellas en la que el juego alcanza alguna forma de plenitud o disminución de su intensidad, instancias que por otra parte han de retornar una y otra vez en virtud de la infinitud del juego.

El universo pensado como un juego puede asimilarse a una calesita que girando alcanza algun punto de máxima lentitud y algun punto de máxima rapidez pero que tiene también en esta ir de lo mínimo a lo máximo una manera de girar y sobregirar. De modo que un universo-juego ha de ser un universo reconocidamente ondulatorio, rítmico y ¿qué es lo que la experiencia nos indica? Que el universo en que vivimos y que nos vive es rítmico, es ondulatorio…lo cual nos conduce a la fuerte suposición de que vivimos efectivamente en un universo-juego y que nuestro juego finito, el juego de una vida de mortales es parte de un juego infinito, un juego que no concluye ni apunta a ninguna conclusión sino que se juega infinitamente con cada finitud que lo emerge sumergida en él. Estamos inmersos una gran calesita, pues, la calesita del gran retorno y de los pequeños y rítmicos microrretornos.

La musica de las esferas pitágorica sabemos hoy que es un imposible en el vacío que separa y reúne los astros pero aun así hay musica en la manera en que todo transcurre, con golpes de tambores y címbalos entremezclados, pero no sin cierta armonía notoria en medio de los agolpamientos dionisíacos de los sucesos…lo dionisíaco, la potencia lanzada en pos de la producción y el acontecimiento de manera brutal y sincera no tarda en alcanzar sincronias espléndidas en todos los ordenes-escalas de la existencia, no tarda en lograr equilibrios incluso en el núcleo llameante de todos los fuegos estelares…lo dionisíaco del universo juega eternamente con lo apolíneo de sus plenitudes, cuya desintegración es siempre necesaria para que el juego continue.

Vida y muerte se encuentran entrelazadas en la eternidad cósmica de tal manera que la potencia vital necesita de las muchas muertes para resurgir…y las muchas muertes persisten en sacudir sus continuidades para amparar la posibilidad de la renovación. En este universo-juego toda actualidad lo es como creación y todo devenir lo es como creatividad.

El juego entonces, es el mismo juego que se juega en la espontaneidad de una obra de arte a la cual no se le han figurado mas planes que los que surgen con cada pincelada…la obra universal carece de un proyecto anticipatorio, es un proyecto que se produce en su producción. La neguentropía cuya captura en esquemas matemáticos ha sido siempre ambición de los físicos no es un tejido de invariantes conceptualizables sino el campo de posibilidades de la producción entrópica de acontecimientos cuyo sostén y realidad se encuentra en esta producción…la entropía regenera la neguentropia…asi como la neguentropia filtra la entropía, no hay orden sin desorden ni desorden sin orden. Las invariancias, aun de las constantes universales, son espejismos. Su mismo cálculo supone la fijación experimental y la supresión simplemente abstracta de la indeterminación y la ausencia de certidumbre.

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5 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Amaxis
    Nov 18, 2010 @ 04:14:09

    Buenísimo Fernando, creo que el universo juego es lo que siempre he estado intuyendo desde que las falsas finalidades -y las finalidades finales mismas- han caído de mi consideración. Me he acostumbrado ha pensar de esta manera que se podría confundir con nihilismo.
    El otro día estando post-almuerzo agarré una hoja con algunos apuntes de estudio que andaba por la mesa, la dí vuelta para que ofreciera su lado más albo y comencé a garabatear; garabatear como hace uno cuando esta aburrido en los costados de los cuadernos o en cualquier lado, pero esta vez la hoja era más grande y más completamente en blanco y más aterradora. Casi al instante me dieron unas ganas de abandonar, desalentado por la desolación de la hoja y el sinsentido del acto. ¿Cuánto esfuerzo y tiempo tendría que invertir en esa caprichosa e improductiva actividad irracional?… Sin embargo, decidí seguir el instinto inicial del juego agregandole el esfuerzo activo, la concentración y la paciencia necesaria. ¿Qué garabatee finalmente? No importa: una especie de mosquetera 3D de una casa. Lo que quiero decir es lo siguiente: En este ejercicio creativo-intuitivo de comenzar algo sin sentido, sin un porqué claro -pero sin negar esa fe ciega de que con esfuerzo, ganas e imaginación algo irá asomando-, algun cierto sentido se inventa, como emergiendo de profundidades o superficialidades. Y se me ocurrió que es casi casi… igual que como pasa con la vida misma.

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  2. Amaxis
    Nov 18, 2010 @ 04:15:42

    Pd: Muy bueno tu sitio!

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  3. fernando-g
    Nov 18, 2010 @ 18:28:04

    En realidad ya desde el momento de enfrentar el papel en blanco todo tenía sentido…solo que muchas veces, por nuestra naturaleza anticipatoria, creadora de planes y objetivos, creemos que el sentido es aquella orientación que nosotros le imprimimos a la acción venidera. Es precisamente cuando abandonamos la planificación cuando nos damos cuenta de que el sentido como orientación-proyección es solo una sobreimpresión del espíritu humano sobre el sentido real…que nos hace perder a este de vista…y ¿cuál es el sentido de lo real? El desplegarse y replegarse de la acción en la infinita creatividad.

    Un saludo cálido y muchas gracias por tus comentarios. F

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  4. Enrique Francklin Echegoyen
    Dic 10, 2010 @ 03:18:34

    Lo que el humano no puede aceptar es su propia finitud, puede filosofar sobre el infinito y derramar palabras y palabras, pero siempre temerá a la muerte ya que ese momento, el morir, es dejar de ver, de sentir ,de mirarse al espejo, de amar, de caminar, de sentir dolor, de sentir placer,es el abandono para siempre de la existencia yoica y corporal. La paradoja es que esa desexistencia que sigue a la muerte, certificado de defunción mediante,
    será aporte vital para el universo, será sedimento bìótico para el desarrollo de otras finitudes, y de otras y otras, pero si habrá, infinitas eras y periodos
    geológicos, y ahí está, para el que quiera tomarlo y se anime, un sentido para justificar , un consuelo si se quiere, para justificar nuestro breve tránsito de la existencia hacia la desexistencia, habitando este planeta.

    En este juego o partida universal como planteas, en forma atractiva y a la vez curiosa, no sólo las invariancias son espejismos, las constantes resultantes de convenciones científicas también pueden generar incertidumbre en programas de alta complejidad que trabajan a veces con
    variables dinámicas y no estáticas.
    En el juego de ajedrez por ejemplo, en partidas parejas, suele pasarme de sentir que nunca terminará (infinitud), y luego al ocurrir el Jaque Mate baja la tensión ,ante la muerte del Rey (Finitud).

    Saludos
    Enrique

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  5. aguus
    Oct 08, 2015 @ 22:39:32

    que lindooo

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