La fragilidad de nuestra existencia

La primera instancia que me llevó a escribir estos párrafos fue un comentario hecho por un médico en la televisión oficial uruguaya (Canal 5). Se lo entrevistaba con motivo del fenómeno de la muerte súbita y se refirió muy especialmente a la necesidad de alimentarse de cierta manera para disminuir la probabilidad de un ataque cardíaco. Más allá de los muchos detalles interesantes me centraré filosóficamente en una cuestión que el avezado doctor mencionó muy fugazmente. Afirmó que un buen porcentaje de los casos de ataque cardíaco mortal ocurren no solo sin previo aviso claro sino también sin que se pueda decir que en la persona fallecida hayan existido factores de riesgo o descuido al respecto, es decir, simplemente un día el corazón se detuvo, sin que la ciencia aún pueda determinar claramente porqué. Pero más allá de lo que científicamente se pueda determinar en el futuro es fácil darse cuenta de que el regular funcionamiento del corazón, su latir constante…puede fallar alguna vez no solo por la irrupción de algún factor externo distorsivo sino simplemente porque ese latir es un movimiento cuya regularidad completa no está garantida en un universo donde no hay regularidades completas en ninguna parte. Hay un factor de incertidumbre indomeñable en toda eventualidad que hace no solo impredecible sino ontológicamente incierto cualquier futuro, incluyendo el devenir cuasi regular de un corazón que podría, al fin y al cabo, detenerse. Recuerdo a este respecto las palabras de un matemático que se ofreció a conferenciar para profesores de filosofía sobre la teoría del caos. En el curso de esa conferencia nos indicó a los presentes que el movimiento del corazón puede describirse tal vez como un movimiento determinista pero fundamentalmente impredecible, es decir, como un sistema caótico. Esto hace al movimiento del corazón flexible frente a las irrupciones externas y los esfuerzos imprevistos, es decir, estable frente a inestabilidades, pero también, claro, susceptible de fallar espontáneamente.

 

Antes de encontrarme con este médico hablando de la muerte súbita tuve la tristeza compartida con muchos uruguayos de recibir la noticia del fallecimiento del cantautor José Carbajal “El Sabalero” acontecido el 21 de octubre de 2010. Puedo decir, con la certeza de que hay muchas personas que tienen una experiencia similar, que sus canciones forman parte de mi propia historia personal y familiar con una intimidad que se debe, antes que nada, a la capacidad suya para incursionar en la vida de todos, es decir, en esa vida de simples cosas, anecdótica, que constituye un transfondo común en el que nos identificamos, incluso más allá de nuestra nacionalidad. Lo que me impactó de su muerte es su caracter súbito justamente, su caracter intempestivo y francamente cortante. Fue un paro cardíaco que terminó con una vida aún llena de proyectos, de planes, incluso planes para ese mismo día, incluyendo un planeado encuentro con algunos de sus vecinos, que golpearon a su puerta preocupados hasta que finalmente sospecharon lo trágico. El Sabalero, y en esto vuelvo a ese misticismo que en el fondo todos conservamos, pareció intuir esa muerte imprevista en una de sus canciones…”La Muerte” donde sugiere que la muerte nos “tumba sin avisar”. Sin embargo esa intuición, más allá de ser o no una premonición acerca de sí mismo, se extiende hacia una consideración de la espontaneidad de la aniquilación a la que estamos expuestos, una constatación de la fragilidad tremenda de nuestras vidas complejas. Nuestros organismos tienen una complejidad extrema debida a miles de millones de años de evolución que han ido acumulando esa complejidad para generar una jerarquía sutil e imbricada de procesos donde trillones de moléculas se entrecruzan de maneras fantásticamente armónicas…y es esa misma complejidad que abre en nosotros hacia las escalas microscópicas multitud de equilibrios todos ellos necesarios para el equilibrio total de nuestra permanencia biológica la que nos vuelve frágiles no solo frente a las fuerzas exteriores sino frente a la propia propensión de las fuerzas que nos conforman tan entrelazada y complejamente a deshacerse, a desintegrarse. Somos, de alguna manera, como gigantescos castillos de naipes donde cada nivel de organización depende de la estabilidad de los niveles inferiores. Y es esa fragilidad, fragilidad de la que hablaba aquel médico al referirse a la muerte súbita, a la posible espontaneidad indeterminable de una muerte súbita, la que nos hace ver de alguna manera que seguir vivo es un milagro de cada día.

 

Día a día, incluso, nuestra vida se encuentra expuesta al contacto con miríadas de amenazas microscópicas algunas, macroscópicas otras. Cada día, al cruzar la calle son solo segundos los que nos separan de los vehículos con los que jugamos constantemente a un juego de ratones y gatos donde los gatos son las máquinas motorizadas y los ratones nuestro frágiles cuerpos que tan facilmente se deshacen bajo el impacto del acero. Vivir es ya estar, en todo momento, expuestos a amenazas incalculables que nos rodean y atraviesan, que componen incluso nuestro propia vida, como la amenaza de la sed o el hambre o la caída…Todo el tiempo utilizamos instrumentos que tanto como nos son útiles contienen posibilidades dañinas como contrapartida de sus beneficios…Quisieramos tener aseguradas nuestras vidas contra esos constantes riesgos fantasmáticos pero sería una franca insensatez tratar de evitarlos sistemáticamente…es necesario vivir con la sensación y conocimiento de que esos riesgos no son desechables, no se pueden evitar, aun cuando hagamos gestos una y otra vez para aminorarlos y alejarlos. Y el riesgo más inevitable de nuestra vida humana es el debido a la simple convivencia humana, que es el que nos ha llevado a colocar cerraduras en nuestras puertas y rejas en nuestras ventanas…es el riesgo debido a la libertad que todos los seres humanos tienen, a las posibilidades que se ocultan en el otro como una amenaza criminal. Tal vez podamos soñar con un mundo donde las personas no sean de ningún modo un riesgo para las demás personas pero si queremos un mundo de personas libres debemos admitir que esa misma libertad que no podemos sacrificar a una pesadilla totalitaria de control absoluto, es la que abre siempre, interminablemente, la posibilidad del crimen. ¿Qué no es posible para un ser humano? Los individuos humanos contienen posibilidades infinitas, y tanto pueden estar cerca de lo angélico brindándonos generosamente bienes que los inmortalizan como cerca de lo demoníaco trayendo al mundo oscuridades antes no imaginadas.

 

Así pues, es sencillamente un milagro constante el hecho de estar vivo y sabiendo de antemano que el amor, la felicidad, las sonrisas, el placer compartido, las caricias, los abrazos, son elaboraciones tan frágiles como complejas de una existencia que ha sido considerada por muchos biólogos altamente improbable…deberiamos ser generosos en la valoración de cada minuto, de cada hora de respiración, deberiamos hacer lo posible para ser generosos en nuestra convivencia con los demás evitando el oscurecimiento de las posibilidades humanas que conducen al crimen, deberiamos tratar de organizar nuestro modo de vida en la perspectiva de conservar y hacer más rica la vida que vivimos.

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8 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Gladys Gloria Luna.
    Mar 08, 2012 @ 02:22:50

    “Nuestros días tienen fecha/Nuestras horas minutos y segundos./Nuesta vida tiene un tiempo/Y ese tiempo es un enigma/Entretanto ,/Somos pasajeros/de un carruaje de ruedas inseguras.”Gladys Gloria Luna.Del libro”Caminos en el tiempo”

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  2. Gladys Gloria Luna.
    Mar 08, 2012 @ 02:29:46

    De lo sencillo a lo complejo, de lo previsible a inesperado, de lo vital a lo sencillamente asimilado como un ritmo que nos habita .Es el pulso de la vida .
    Somos nosotros latiendo en el UNIVERSO.

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  3. HILDA KENNEDY
    Mar 08, 2012 @ 07:09:29

    Estimado Fernando, te dejé un extenso comentaro en Facebook. Más parecía un lamento por pertenecer a la especie humana, tan poco dueña de sus emociones, Y te decía lo curioso que es que por medio de la filosofía llegaste a la misma conclusión que Jesús que hay que amar al prójimo y no lapidarlo ni ponerle etiquetas negativas..Y si lo peligroso es estar vivo, pero quien se acuerda de eso cuando está furioso? La furia es muy nociva para la salud, y me pregunto por qué es tan difícil de controlar y si la filosofía tiene alguna explicación. Si una se pone a pensar no se entiende porque tanto conflicto donde reina la agresividad siendo que en la actualidad hay donde dirimir un pleito civilizadamente, deberíamos pues renunciar a las respuestas agresivas pero parece que no podemos…. El ser humano es capaz de tener gran misericordia pero también leyendo historia se ve de las barbaridades y crueldades que cometió y de las barbaridades y crueldades que se cometen hoy en día. Parece que la naturaleza animal del hombre tiene más fuerza que la naturaleza espiritual. Sólo con mucha ayuda divina se pueden doblegar los instintos agresivos del ser humano para lograr vivir en paz y en amor.

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  4. fernando-g
    Mar 08, 2012 @ 15:29:22

    Muchas gracias Gladys por compartir tu poesía al pie de esta reflexión, lo cual me hace ver que como bien lo deseo, mi filosofía no esta lejos de lo poético. Un saludo cálido.

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  5. fernando-g
    Mar 08, 2012 @ 16:08:42

    Hilda: A veces una propuesta lanzada sin más carece de la modelización apropiada para hacerla posible pero no por eso deja de ser válida…proponer la armonía universal entre los seres humanos me sigue pareciendo válido en el sentido de que el ser humano aún tiene millones de años de futuro por delante…(no soy apocalíptico). La solución divina me parece una abstracción a menos que Dios sea el Futuro, ¿porqué no?

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  6. noemi araujo beiroa
    Mar 08, 2012 @ 18:40:41

    pienso que la violencia la ejercen unos pocos desviados y cegados por el poder y los deseos de acumulacion de riqueza material, creo que la mayoria de los hombres ( genero humano) vive en paz y trata se tener armonia con su entorno y con sus semejantes, con sus defectos (por supuesto), tal vez esa mayoria difiere en muchos aspectos , esta conformada por seres anonimos y qu pretenden seguir siendolo y tiene grandes diferencias en todos los ambitos, en tanto que los oscuros miedosos criminales tratan y de hecho se destacan por sus barbaridades y sus horrores; nuestra fragilidad es nuestra fortaleza ( en el sentido que ser consientes de ella nos fortalece para tratar de vivir lo mas plenam,ente que nos sea posible. me encanto tu articulo, y si creo que todo aporte a la armonia y a la reflexion es valido siempre. por favor no pienses que lo que dije antes es ignorar el gran sufrimiento de millones, y menos la maldad de los otros ” los de siempre”.

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  7. fernando-g
    Mar 10, 2012 @ 00:29:45

    Yo no hablaría de minorías marcadas para la violencia, para el crimen, para la crueldad, Noemí, yo hablaría de esas posibilidades como parte de nuestras posibilidades humanas, en todos nosotros. Un saludo cálido, F.

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  8. Emilio
    Mar 10, 2012 @ 17:52:17

    Tal vez la muerte es lo que hace de la vida una oportunidad, y no una condena.

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