Breve interrupción del diálogo entre Copleston y Russell

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Si se quiere un sesgo que diverja y abra la discusión entre Copleston, un teísta, y Russell, un ateo, yo propongo señalar la falencia en el discurso de ambos…Esta falencia es la falta de un intento de mediar dialécticamente entre ellos los conceptos de necesidad y contingencia. En efecto, estos conceptos constituyen un par dialéctico por cuanto lo necesario se tipifica como lo no contingente, es decir, la negación de lo contingente, y lo contingente como la negación de lo necesario, es decir lo no necesario. Lo que debemos notar cada vez que se presenta un par dialéctico es que no son meramente la negación mutua y nada más…pues si solo fueran uno como negación del otro ambos negaciones y nada mas…¿qué es lo que señalan, que es lo que afirman, a que realidad se refieren? Y en verdad no son conceptos vacíos ni mera negación mutua. Por ello es necesario ver en ellos la presencia de una dinámica que es la dinámica dialéctica existente entre cualquier par de integrantes de un par dialéctico. Esta dinámica implica que lo necesario pone lo contingente como su complemento y que lo contingente pone lo necesario como su complemento…es decir, es cierto lo que dice Copleston en cuanto a que no puede haber contingencia sin necesidad que la ponga, que la presente, que la concrete, pero también es cierto y de esto no da cuenta Copleston, que no puede haber necesidad autosustentada y fija sino que la necesidad es puesta a su vez por la contingencia como posibilidad para nueva contingencia. Lo necesario es mediación entre contingencias en cuanto lo contingente no puede sostener lo contingente…así se explica que el científico busque leyes necesarias que expliquen los hechos pues estos no pueden sucederse de manera puramente contingente sino que ha de existir una necesidad que los enlace. No hay sin embargo tales leyes sino a través de los hechos que las expresan y concretan, es decir, ellas no subsisten como entelequias o entes fijos por fuera de los hechos sino que son por los hechos que las ponen al sucederse. De modo que no es cierto lo que dice Russell en cuanto a que el par dialéctico necesidad-contingencia carezca de aplicabilidad pues la mínima consideración cientifica sobre regularidades en los hechos pone dichas regularidades como necesarias y los hechos como contingencias derivables no enteramente de tales regularidades. Lo que no ve Copleston tampoco es que la contingencia no puede ser una mera derivación de lo necesario…pues lo necesario puro solo podria engendrar lo necesario y no su opuesto…de modo que ni lo necesario existe por si mismo ni lo contingente existe por si mismo. Y esto significa que el Dios no contingente de Copleston es falso ante la minima disquisición dialéctica, que es la debida a la hora de la consideración de un par dialéctico.

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