Educación uruguaya: la mediocridad institucionalizada

ceibal-e

Hay dos maneras bien diferenciadas de encarar el proceso de enseñanza-aprendizaje: la primera de ellas, la realmente adecuada, consiste en elaborar todo tipo de herramientas de evaluación y congratulación para que el esfuerzo, la excelencia y el impulso vocacional se potencien y con ello crezca en número y calidad la producción del talento y la eficacia. La segunda de ellas es, en cambio, dejar de lado aquel tipo de evaluación y congratulación para concentrarse en obtener aprobación mínima masiva, con el mínimo esfuerzo requerido e impulsar, al mismo tiempo que se rebaja de este modo la expectativa en la evaluación, la inclusión de los rezagados en esa franja de aprobación mínima. La pregunta es: ¿Cuál de las dos estrategias ha triunfado hoy en día en la educación uruguaya? Cualquiera que medianamente conozca sus entresijos institucionales podrá afirmar con seguridad que lejos de la primera estrategia, la que premia el esfuerzo y la excelencia, la institución educativa uruguaya, pública o privada, se concentra fundamentalmente en la aprobación mínima y en la simple evitación del rezago o la deserción. El estudiante que tiene la inquietud de lograr la excelencia dentro de esta institución pronto encuentra el elemento disuasivo fundamental para su sana tendencia: la institución ignorará supinamente su inquietud y no hará distinción entre sus esfuerzos y logros y cualquier esfuerzo mínimo para lograr la aprobación, al no tener planteada ninguna estrategia para reforzarla o para premiarla de algún modo. Por ejemplo, en una escala del 1 al 12 la aprobación mínima de 6 no se distinguirá en los hechos y consecuencias de la aprobación con un 12 de excelencia: no habrá reconocimiento alguno del mérito a no ser quizás alguna verbalización intrascendente.

En el pasado, hace décadas ya, la estructura de evaluación de la institución educativa podía en realidad prescindir de mecanismos explícitos de premiación de la excelencia y el esfuerzo porque los docentes de aquella época tenían como eje de su trabajo lograr precisamente estas consecuencias poniendo una gran carga de requerimiento y exigencia sobre el alumno. Hoy, en cambio, la institución envía continuamente a los docentes, a través de lo curricular, el mensaje de no exigir demasiado ni requerir demasiado, para que estos se atengan claramente al principio de la aprobación mínima y la mínima exigencia. El docente, incluso contra su voluntad, se ve impelido a continuamente ocuparse de lograr la aprobación de sus alumnos lejos de cualquier intento de incentivar mayores alturas en el aprendizaje. Ignorado en su plena autonomía y retenido así el caudal de sus aspiraciones, no tarda mucho en aceptar el estado de cosas y va ajustando los contenidos de sus clases al principio del requerimiento elemental y la renuncia a toda exigencia auténtica.

Encerrados en la ilusión de que una aprobación masiva sobre la base de requerimientos mínimos puede ser un objetivo valedero para una educación de calidad, lo cual es ridículo desde el comienzo, las autoridades educativas uruguayas, políticas o no políticas, han conducido a la institución a un callejón sin salida de la mediocridad, convirtiéndola en un vehículo no para potenciar los logros del alumnado sino para educar generaciones enteras en la idea de que lo único que importa es aprobar y lo único que reditúa es hacer el mínimo esfuerzo para lograrlo. Pese a que siempre existirán estudiantes y docentes que recordarán la existencia de aquella otra forma de educar y de aprender, la institución uruguaya ha triunfado en su prosecución constante del fracaso.

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6 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Marcel Suárez.
    Oct 29, 2015 @ 23:38:39

    En lo personal, como estudiante y como docente, siempre aspiré a la excelencia académica. Pero como docente también me enfrento al dilema de exigir lo máximo pero dejando en el camino a la mayoría, o nivelar hacia abajo dando cursos con escasos contenido y profundiad. ¿Qué hacés vos con los que no logran los niveles mínimos de suficiencia y no se aprecian caminos para que lo logren? ¿Qué harías si tuvieras autoridad política en el ámbito educativo con los que no logran la deseada y también necesaria excelencia, que quedan fuera del circuito de la educación formal?

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    • FG
      Oct 30, 2015 @ 01:40:10

      Mi crítica, Marcel, y también en respuesta a Paul, no consiste en negar la importancia de nivelar, incluir, atraer, recuperar a los rezagados, tenerlos en cuenta de un modo u otro. Pero ese NO ES EL OBJETIVO que debe tener la educación. Tomar aquello que se realiza como sucedáneo, reparación, evitación de dificultades, compensacion de falencias como si fuera EL NÚCLEO DEL QUEHACER EDUCATIVO, he ahí la mirada que se ha impuesto desde la jerarquía institucional y política. Cuando un objetivo lateral, por más importante que este sea, se toma como el objetivo central y ello en detrimento del objetivo que debiera ser central, esto es, vehiculizar el crecimiento personal al máximo de los uruguayos, vehiculizar el esfuerzo y la excelencia en Uruguay a través de la institución educativa, para el acrecentamiento de la riqueza no solo economica sino cultural, social, espiritual, entonces una grave miopía deforma a la institución y la lleva por el camino del fracaso no solo en lo que debiera ser su motor de búsqueda sino también incluso en lo que se pretende que realice como sucedáneo de una situación social o económica. Es más que claro que el esfuerzo por facilitar, nivelar, motivar y atraer al campo educativo masivamente es lo que se proyecta institucionalmente y curricularmente, pero lo que también está más que claro es que una educación movida solo por esta intención pierde su sentido, su impulso, su fuerza, y termina perdiendo el rumbo.

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  2. Paul
    Oct 30, 2015 @ 00:57:29

    No “pensaste” en qué hacer con los alumnos de bajo rendimiento?

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  3. Adela Castro
    Oct 30, 2015 @ 03:00:04

    Hay mediocridad. Ese es un diagnóstico irrefutable. Creo por mi parte que una de las razones es que los mejores estudiantes mayoritariamente no eligen la docencia, que no les promete ni buenas remuneraciones, ni respeto, ni prestigio social, ni posibilidades de mejora alguna. Entonces eligen otras profesiones. Y los estudiantes de menor perfil académico, eligen la docencia. Y algo para mejorar, tiene que contar con los mejores. Ese es el punto en lo que respecta a Finlandia: la carrera docente la hacen los mejores, que no solo tendrán las mejores remuneraciones, sino que mientras hacen la carrera ya se comienza a pagarles una beca del 20 % de su salario (beca de aprox. 800 euros) para que puedan cursar los estudios sin tener que trabajar a la vez. Esos puntos nunca se consideran a la hora de proponer mejoras y cambios. Otro punto es que NO HAY EDUCACIÓN PRIVADA en Finlandia, entonces los hijos de los gobernantes tienen que ir a la escuela pública, así que le procuran buenos recursos, y que sea de buena calidad. Esa puede ser una de las razones del rumbo pedagógico con mejor calificación, en un mundo altamente competitivo, donde los objetivos generales del capitalismo, jamás estuvieron centrados en la promoción de los individuos, del conocimiento, ni de la Humanidad, sino en la productividad de un sistema, que cada cual juzgará por sí mismo, a la luz del mundo que vemos producirse ante nuestros ojos cada día.

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  4. Ruben Mancini
    Oct 30, 2015 @ 04:33:04

    Hay que separar dos aspectos, las consecuencias de y las causas de, el autor de la nota da en el clavo y lógicamente que surge inmediatamente la contra respuesta que hacer con la consecuencia de!!!, veamos si nos entendemos, si un niños de 6 años posee problemas cognoscitivos que le impiden progresar en la media normalizada de conocimiento, posee hábitos de lecto-escritura pobres, viene mal nutrido, mal educado desde su casa, carencias afectivas y materiales, o aún no teniendo muchos de estos problemas típicos acarrea por que la sociedad así dice que debe ser, padres laboriosos atareados con muchas horas fuera de casa, que muy a pesar de ellos caen en el facilismo muchas veces del entretenimiento electrónico embobecedor del niño en harás de un rato de descanso hogareño luego de extensas jornadas para cubrir muchas veces lo que no necesitan tener.

    Por lo tanto separar esto y tomarlo como consecuencia de, hace mas fácil decir que en una sociedad enferrma hay dos camino atacar las consecuencias con una batería profusa de herramientas pedagógicas claras de excelencia y por otro lado trabajar fuertemente en las causas de para que los años por venir no encuentren esa dicótomia nuevamente.

    Por lo tanto el EDUCAR no es solo del gremio DOCENTE en todas sus ramas, no es si no parte INTEGRAL de un proyecto PAÍS no solamente declarativamente inclusivo si no realmente distribuidor de riqueza y formador de FAMILIA, para eso se deberá bajar las jornadas laborales a un máximo de 6 horas , promocionar el concepto de FAMILIA en todas sus modalidades, aclaremos, hablamos de Familia conceptual-mente sin distinguir su integración precisa.

    Asimismo un fuerte SHOCK de herramientas CULTURALES en varios planos, TV EDUCATIVA ocupando un buen porcentaje de las horas de TV, promoción de ejemplos claros alentadores de las fuerzas vivas, deportistas con una férrea campaña que ponga lo COLECTIVO, el bien COMÚN y la COHESIÓN SOCIAL como valores a difundir, propiciar, generar y adoptar como “NORMALES”.

    Mayor compromiso DOCENTE, mayor CONTROL docente y PLANES acordes con la realidad del MUNDO QUE QUEREMOS y no adoptar directivas sobre el mundo actual deshumanizado preparado solo para la esclavitud laboral, el consumo nocivo y el producir sin un objeto de destino mas que el CAPITAL que este bien genere.

    Por lo tanto nuestra EDUCACIÓN real necesita no un cambio de ADN sino una verdadera REVOLUCIÓN total de sus CIMIENTOS corroídos por las malas políticas de educar para el MERCADO y no para el bien COMÚN de la sociedad TODA.

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  5. Marisa Carpanessi
    Nov 01, 2015 @ 03:59:00

    Es importante en estos momentos releer a Freire,…..”nosotros, en tanto como profesores, debemos estar cmpletamente abiertos para ser los alumnos, para aprender a través de la experiencia con ellos, en una relación educativa, en sí misma,informal”, es necesario interpelar e interpelrnos una y mil veces sentir la realidad como algo concreto…

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